
Hace poco un colega, me preguntó...pero, ¿Mad Men de qué va? Y la verdad es que una respuesta simple es fácil, pero ¿cómo explicas porqué está considerada la mejor serie de la televisión americana actual (al menos en cuanto a calidad), sólo con palabras? Ahí está la dificultad. Y después de haber visto al 3ª temporada se me antoja aún más difícil. Si la primera y segunda ya resultaron fascinantes, esta tercera se convierte en magistral. No hay otra palabra para definirla. Las relaciones entre los personajes, su peso en la trama, el ritmo de sus vidas equilibrado con respecto a sus apariciones en la serie y otras muchas cosas hacen de ella lo que es. Pero dos de ellas sobre todas la cosas; una línea argumental sin un fin definido, nada más que la vida por si misma y esa magistral vuelta de tuerca a un cliffhanger (para aquellos que no sepáis lo que es: un aparente giro del destino que cuando queda resuelto, todo sigue como antes), como resulta ser el final de esta tercera temporada. Reconozco haber pensado que los críticos la otorgaban tantos premios en parte porqué ni siquiera ellos mismos son capaces de reconocer la envergadura de la serie, y mucho menos ante el público (sigo sin entender la reacción de Donald en cierto capítulo de la primera temporada), pero ahora lo retiro ya que ha caído el telón y lo que hay detrás no hace si no magnificar el conjunto. La verdad es que es para quitarse el sombrero. De veras.